lunes, 13 de febrero de 2012

Ser jefe es comer solo

Así de crudo me lo pintó un jefe muy jefe, de los altos, que no tuvo que pasar por la fase de mando intermedio. Eso fue lo que me respondió después de haberle pedido consejo al final del enésimo mal día consecutivo. Y yo no habría podido definirlo mejor.

No tiene por qué ser literal, claro... pero el fenómeno es más o menos el mismo. Cuando un jefe entra por una puerta, la conversación salta por la ventana e, incluso, dependiendo de los reflejos de los contertulios, puede llegar a producirse un silencio incómodo. Los empleados necesitan tiempo para quejarse. De hecho, para algunos este es su deporte favorito. Divierte y desahoga. Y la mayoría ya lo convierten en un 'leña al mono' constante, pase lo que pase, con razón o sin ella, y la mayor parte de las veces sin ninguna vocación constructiva. (Pero ese es otro tema. Si eres de los que solo se quejan cuando tienen algo que aportar, y tratando de ponerse en el lugar de los demás, o bien cuando la causa es indiscutible, escríbeme. Podrías ayudarme a mejorar este blog y me haría mucha ilusión.) (Si lo que pasa es que no te gusta y punto, simplemente márchate. Tal vez no me haría ilusión, pero al menos ambos dejaríamos de perder el tiempo.)

A los otros, a los que piensan que algo se puede hacer mejor y van y lo dicen de manera racional, y aportan ideas, hay que escucharles, al menos, porque ellos sí lo merecen. (Pero este también es otro tema.) Pero en esos momentos, en los de 'leña al mono', el jefe sobra. En el mejor de los casos, ellos esperarán que el jefe entienda sus ataques. En el peor, no solo no se pararán a pensar en eso, sino que además pensarán que a él le va en el cargo aguantar el fuego 'amigo', quedarse solo (aun cuando no exista conflicto, o las quejas las haya originado otro jefe) y sin el derecho (ni siquiera la oportunidad) de exponer su punto de vista... porque nadie se lo preguntará. Y porque, aunque así fuera, cualquier cosa que dijera podría ser utilizada en su contra en la próxima sesión de 'leña al mono'.

No hay comentarios:

Publicar un comentario